≡ Menu

Introducción al yoga

Introducción-al-yoga
Regístrate para recibir nuestros artículos por correo.
  • Técnicas de meditación y relajación
  • Consejos sobre alimentación saludable
  • Ejercicios de Yoga, posturas y filosofía
¡Súmate a una comunidad de gente que ama el Yoga y la vida en armonía!

Según su etimología en sánscrito, la palabra Yoga significa ‘unión’. Más que una práctica física de efímero bienestar, hacer yoga supone por tanto un trabajo profundo de unión a distintos niveles: unión de lo individual con lo universal, de lo humano con lo divino, del cuerpo con su contraparte emocional y espiritual. Este breve artículo pretende ser fiel al sentido originario del yoga para reflexionar sobre el proceso interior de equilibrio entre las múltiples dimensiones que componen nuestro ser.

El yoga es una práctica ancestral que promueve valores sutiles como el bienestar, el amor propio y el auto-cultivo. Surgió en el Valle del Indo hace más de 5000 años en circunstancias no del todo claras. Sus practicantes iniciales parecían encontrar inspiración en la observación de los animales y de los fenómenos de la naturaleza.

De hecho, muchos ásanas o posturas físicas básicas surgieron a partir de la imitación de comportamientos animales. En el siglo III AC, el sabio Patanjali escribió los Yoga Sutras en los que se compendia, unifica y sistematiza los conocimientos dispersos relacionados con la práctica del yoga. A partir de Patanjali se definen cuatro ramas para el estudio de esta antigua ciencia de la felicidad.

Suscríbete y recibe en tu buzón de correo los mejores artículos sobre Yoga, alimentación, meditación y vida sana.

El Raja Yoga, quizá el más conocido en la actualidad, se relaciona con el control de la mente y el cuerpo a través de la meditación, la respiración y el trabajo físico. Algunos incluyen dentro de este grupo el difundido Hatha Yoga, es decir, el yoga de las posturas. También existe el Karma Yoga, que es el yoga de la acción, a través del cual se realiza trabajo desinteresado, a fin de superar el ego a través del servicio.

El Bhakti yoga es atractivo para personas devocionales y místicas, pues es el camino del amor y trabaja sobre rituales, ceremonias y cantos.

Finalmente está el camino de la sabiduría profunda, el Jnana yoga, que promueve el estudio intelectual de los textos. Generalmente, los practicantes de éste último ya poseen un dominio sobre las técnicas anteriores.

Teniendo en cuenta que el yoga es una práctica holística y milenaria, dar o recibir una clase de yoga implica entrar en contacto con un conocimiento complejo. En este sentido, una práctica completa de yoga debe incluir por lo menos cinco elementos de estudio:

  • Secuencias de Ásanas (posturas físicas) para desarrollar nuestra flexibilidad y ampliar los espacios interiores de nuestro cuerpo.
  • Pranayama (conciencia y control de la respiración) para oxigenar nuestros sistemas y desintoxicar el organismo.
  • Meditación para aprender a concentrarnos y tener una mente sana.
  • Shavasana o ‘relajación’ para interiorizar en nuestra individualidad los procesos que trabajamos durante la clase.
  • Lectura de textos y aprendizaje de mantras.

Aunque tenga incontables beneficios en todos los aspectos de la vida, el propósito del yoga en su esencia es reunificar nuestra conciencia para promover un conocimiento transparente de nosotros mismos y de la realidad. En conclusión, si bien el yoga es una tradición ancestral, hoy en día puede considerarse como una tecnología del bienestar abierta a todas las personas interesadas en vivir mejor, independientemente de su edad, conocimientos o experiencia.

 

Artículo escrito por Daniel Matallana

Profesor certificado por la Yoga Alliance International

 

Foto: Christine Boose

{ 1 comment… add one }

Leave a Comment